“La calle es un museo enorme.”

¿Qué te llevó a empezar a expresarte a través del arte?

Sentí que el arte era una forma de mostrar lo que sé hacer y de mostrarme a mí mismo a través de ello: la ilustración, el arte urbano, todo lo que me representa. Para mí es una herramienta para expresarme, para mostrar mi entorno y también para aportar algo a la sociedad.

¿Cómo describirías quién eres a través de lo que haces?

Describirme no es fácil, porque soy como una montaña rusa. Un día amanezco con una idea que me representa y al siguiente la hago de una forma completamente distinta. Creo que soy muy versátil. Siempre estoy absorbiendo lo que ocurre a mi alrededor, como una esponja. Cuando siento la necesidad de representarlo o cuando algo conecta conmigo, lo saco y lo hago. No tengo una definición exacta de quién soy: simplemente hago lo que siento en cada momento y lo que veo a mi alrededor.

“Siempre estoy absorbiendo lo que ocurre a mi alrededor, como una esponja.”

Si alguien viera tu trabajo, ¿qué crees que entendería de ti o de tu forma de ver el mundo?

Eso depende de cada persona. Para mí ya es una victoria si alguien logra conectar con lo que hago. Me gustaría que cada persona interpretara mis obras libremente, que sintiera lo que le provoquen. Ojalá alguien se identifique con ellas, o le saquen una sonrisa, o simplemente diga: “Hey, me gusta”. Si consigo mover algo dentro de alguien, para mí ya es una ganancia.

¿Cómo te hace sentir crear en un espacio urbano?

Para mí es una forma de aportar. Siento que la calle es un museo enorme. Tal vez yo no sea un gran artista, pero puedo colgar una obra en ese museo que es la ciudad. Compartir lo que hago en la calle es una sensación diferente: complementa el trabajo que nace en el papel. Sacarlo al espacio urbano es como colgar un cuadro en ese museo abierto que es la ciudad.

“Si consigo mover algo dentro de alguien, para mí ya es una ganancia.”

¿Qué cosas del entorno, la calle, lo social o lo personal suelen inspirarte para crear?

Aquí en Barcelona me inspira todo. Somos muy diferentes, pero a la vez compartimos muchas cosas. El barrio, las personas que pasan por la calle, las situaciones que ocurren… todo eso lo voy absorbiendo. Después intento transformarlo en algo que me represente y mostrarlo para que otras personas también puedan verlo y sentirlo, o percibirlo de una forma similar a como lo percibo yo.

¿Qué historia hay detrás de la obra que presentas para Beneno?

Cuando llegué al Raval, una de las primeras cosas que me impactó fue el Gato de Botero. A partir de ahí empecé a fijarme más en el barrio y en todo lo que ocurre en sus calles. Esa mezcla de símbolos, escenas cotidianas y energía del Raval fue el punto de partida para crear esta ilustración.

¿Cómo influye Barcelona en tu trabajo?

Siempre estoy observando lo que ocurre a mi alrededor. Barcelona, en muchos aspectos, me recuerda a los barrios de donde vengo: lugares populares, multiculturales y llenos de vida. De alguna forma me hace sentir como en casa, pero al mismo tiempo abre mucho los ojos. Aquí conviven muchas culturas y cuando caminas por la calle encuentras arte por todas partes. Todo ese ambiente, el color y la mezcla de influencias terminan apareciendo en mis obras.

“Somos artistas diferentes, venimos de lugares distintos, pero todos compartimos algo: sentimos Barcelona como nuestra ciudad.”

¿Qué te gustaría que las personas sientan o se pregunten cuando se encuentren con tu obra en la calle?

Si mi obra logra mover algo dentro de alguien, ya es suficiente para mí. Puede ser que les guste, que no les guste, que les genere una crítica o que les provoque empatía. Lo importante es que pase algo. Lo único que no me gustaría es que pasara desapercibida. Prefiero que alguien se detenga, que se cuestione algo o que piense: “Esto me gusta” o “esto no me gusta”. Si eso ocurre, para mí ya tiene sentido.

Para terminar: ¿qué significa para ti colaborar con Beneno?

Colaborar con Beneno me hizo confiar más en mi trabajo. Que una marca se interese por una obra tuya y quiera llevarla a una prenda es algo muy motivador. En Barcelona hay muchísimos artistas urbanos con mucho que aportar, y me gusta que existan proyectos como Beneno que quieran dar visibilidad a ese talento. Somos artistas diferentes, venimos de lugares distintos, pero todos compartimos algo: sentimos Barcelona como nuestra ciudad. Y que existan proyectos que apoyen esto y ayuden a mostrar el arte es algo muy valioso.